Las diosas también mueren
Aparecen cuando menos se las espera, descienden de su cielo lejano e inalcanzable, buscan un mortal merecedor de sus placeres y se funden con él. Durante unos dias disfrutan de su cuerpo, lo saborean, lo recorren, lo poseen. Y después, sin razón alguna, huyen. Se lanzan de nuevo a un camino de duro recorrido, incomprensible para los humanos y se van. Simplemente, desaparecen. Y el mortal que las saboreó, que bebió de su miel, sólo puede decir, triste y vencido: mi diosa ha muerto.

1 comentarios:
¡¡¡¡¡¡¡¡CACHAPERA!!!!! VETE DE ND ESTAS DESCUBIERTA
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