lunes, 5 de febrero de 2007

El orgasmo en el hombre



Siempre se unificó orgasmo con eyaculación. Ambos hechos ocurren a la vez generalmente en el hombre; asi es. Sin embargo, el tantra nos introduce en el camino de conseguir el orgasmo sin eyaculacion, para finalmente, ni siquiera eyacular si no es necesario o no se desea.
Os cuento mi experiencia particular en este terreno.
Es un hecho que la mente juega un papel muy importante en toda relación sexual. El hombre se encuentra quizás más limitado sexualmente por esa necesidad intrínseca de mantener la erección para dar placer. Si el pene se queda flácido la relación sexual no funciona adecuadamente. Aunque haya otras formas de dar placer y en un momento dado un fallo en la erección pueda ser reparado mediante técnicas orales o masturbatorias, la repetición sistemática del problema genera malestar en la pareja. Lo mismo ocurre si el problema es la eyaculación precoz.
Si se acude a un médico, lo primero que realizará serán unas preguntas para descartar o aseverar problemas psicológicos, para pasar posteriormente a problemas físicos, que los hay y pueden surgir. En todo caso, desde aquí recomiendo su visita si surje cualquier tipo de problema.
Con todo esto, quiero recalcar que, incluso los médicos saben que la mente entra en juego en el momento en que entramos en relación con nuestra pareja. Y, así como la mujer puede liberarse totalmente en la relación sexual (no entramos en los posibles problemas que puede tener), el hombre debe "controlar".
Es control mental o psicológico iniciar la erección, mantenerla o, incluso, terminarla. Dejando siempre de lado la capacidad física de cada uno o su edad, el sexo es una unión de dos cuerpos y de dos mentes. Sinceramente, ahi creo que está el quiz de la cuestión: usemos el cuerpo para hacer el amor con nuestra mente, unamos los cuerpos para elevar nuestro espíritu muy alto, tan alto como sea posible. El cuerpo es un instrumento, una vía, un camino hacia los cielos.
En este contexto, acariciar un cuerpo femenino es extremadamente excitante, pero no sólo por que nos guste, sino porque sabemos que damos placer y entramos en conexión con la otra persona, con su mente y con su energía. El truco está en saber utilizar esa energía que desprende el placer de la otra persona para absorberla hacia nosotros, consiguiendo un placer mayor, si cabe, y si la otra persona tiene la misma intención, hacer circular una energía de un cuerpo a otro de forma casi interminable.
Pero, ¿cómo se hace?
En mi modesta opinión, creo que simplemente se hace mediante la práctica y buscando esa energía conscientemente. Encontrar la consciencia de cada acto. Acariciar la piel y notar como fluye "algo". Respirar junto a tu pareja y sentir su aliento caliente. Mirarse a los ojos y buscar en el fondo ese placer mutuo. Entregarse recibiendo. Para mí, es muy importante, por ejemplo, sentir cada centímetro en la penetración, es un camino de inmensa felicidad.
Poco a poco se irá "controlando" esa energía para desviarla del acto sexual como tal, hacia el interior de uno mismo. Y aunque no se sepa bien como, el orgasmo sin eyaculación llegará. Al final, el inmenso placer de sentirse cerca de los cielos, llegará sin tener la necesidad física de eyacular. Se separan ambos actos y es posible que incluso se eyacule sin el mismo nivel de placer.
Me gustaría saber vuestras opiniones.


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1 comentario:

Jimmy Jazz dijo...

Un blog muy interesante.